OPINIÓN

No sólo debemos exigir a alcaldes y gobernador que defiendan el interés público, sino pedir cuentas a magistrados y jueces sobre sus sentencias

Corrupción por omisión

David Gómez-Álvarez EN MURAL

3 MIN 30 SEG

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Un viejo modus operandi se ha convertido en la nueva modalidad de la corrupción en Jalisco. Se trata de una añeja manera de burlar la ley a partir de maniobras "legales" que legalizan lo ilegal. Este mecanismo de corrupción supone la complicidad entre dos autoridades: por un lado, la autoridad administrativa, que debe aplicar la ley y, por el otro, la autoridad jurisdiccional, que debe interpretar y sancionar la aplicación de la ley. Aunque puede haber un tercer cómplice: el corruptor de la ley, que por lo general juega el papel de víctima de violación a sus derechos. Dos casos paradigmáticos de presuntos hechos de corrupción ilustran este juego perverso que, por medio de artificios legales, se comete una ilegalidad: Colomos III y Villa Panamericana.