Ahora que se nos viene esta ola de "libertarios", me pregunto si ya pensaron en cómo sería la posibilidad de que el Estado quede reducido al mínimo y de pronto, recursos elementales como el agua, queden a la deriva, monopolizados por algún grupo de oligarcas que acaparen ese bien y que tomen decisiones pensando sólo en beneficio y lucro propio, dejando a su suerte a los demás. Escenas apocalípticas de personas acostumbrándose al desabasto o intentando potabilizar el agua a la que tienen acceso mientras cubren puntualmente costos y tarifas se volverían frecuentes por un lado, y por el otro, una camarilla de agua-tenientes decidiría libremente en qué derrochar el dinero obtenido a cambio. Cuestionarlos sería inútil, ellos responderían fría e irresponsablemente; sus decisiones serían irrevocables, que para eso son los dueños, los que mandan. ¿Que el agua está sucia? Ni modo. ¿Que es escasa? Qué pena. ¿Que cuesta muy caro el servicio? No uses agua. ¿Que cómo es posible que ustedes despilfarren recursos en absurdos y no den cuentas a nadie? Soy el director, tengo atribuciones.
Sofía Orozco
Es tapatía, chef repostera por casualidad y periodiquera por afición. Desde una perspectiva ciudadana, analiza y critica lo cotidiano.