A mediados de abril, el Gobernador de Jalisco, Pablo Lemus, anunció que resolvería el conflicto de violencia en Teocaltiche en un plazo de 45 días. Fue una promesa al calor de los trágicos sucesos. A 10 días de distancia, el municipio parecería estar fuera de control. La inseguridad no disminuye, las balaceras continúan, los grupos criminales se campean y el reloj sigue corriendo en contra.