OPINIÓN

Costó tantas luchas contar con elecciones confiables como para tirarlas por la borda

Psicoanálisis revocatorio

Jorge Volpi EN MURAL

3 MIN 30 SEG

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La revocación de mandato se ha convertido en el ejercicio de poder más perverso de los últimos tiempos. Uso el adjetivo con cierto énfasis freudiano: un sitio imaginario donde se invierten las pulsiones y lo que en realidad se quiere es sustituido por su reverso. Los principales actores en esta estructura disfuncional -el Presidente, la oposición, el INE, los ciudadanos- parecen ansiar lo contrario de lo que enuncian, enredados en una maraña de contradicciones. En el camino, hemos visto flagrantes violaciones a la Constitución y un desdén generalizado hacia las leyes, aviesas mentiras -pocas veces tan cínicas-, manipulaciones y lapsus que este domingo se resolverán en una frustración exacerbada. Al final, lo más probable es que el ganador sea el más perverso de todos: justo quien sea capaz de narrar mejor los resultados.