OPINIÓN

Un Premio Nobel

Juan Villoro EN MURAL

4 MIN 00 SEG

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Nada es tan arbitrario como el reconocimiento. El protocolo exige que el galardonado diga que se trata de una distinción inmerecida. El valor del premio es precisamente ese: está por encima de quien lo recibe y el mérito que representa sigue siendo inalcanzable. Mientras más valiosa es la presea, más injusto resulta que se le dé a un mortal.